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Aug 5, 2025

Educar para el trabajo es, primero que todo, educar para la vida

Equipo x4life

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Green Fern

La vida es nuestro trabajo permanente; el buen desempeño laboral es uno de sus resultados.

Johann Hari nos habla en Conexiones Perdidas(Hari, 2019) acerca de la reconexión a un trabajo significativo, asimilándolo al abandono de la interpretación aburrida de una partitura ajena para que sea nuestra propia conexión con el sentido de lo que hacemos. Hacer nuestra propia ejecución magistral -así no sea nuestra la partitura- puede ser el resultado de una lectura propia y de un propósito que va más allá de la tarea.

Por supuesto, esa reconexión tiene mayor alcance que solamente tener la habilidad técnica para encajar los componentes electrónicos en una tableta impresa; la reconexión es más que un conocimiento técnico, se trata del sentido.

Hace unos pocos meses, Jimmy Nomesqui (2025) reproducía una entrevista con Gabriel Diago, director de Knot Academy , en la cual se desprendía a nuestro juicio lo que pareciera el problema raíz. Se identificaba que no es que los jóvenes no consigan empleo, sino que podemos estar graduando personas que no están preparadas para el mundo real. Y no solo para el mundo laboral: para todo el mundo de la vida, como diría Edmund Husserl.

En el marco de la conversación con Diago, se sugiere que el tener muchos diplomas no significa lo mismo que tener muchas habilidades. Al respecto, Diago expresó que: “El conocimiento se vuelve obsoleto rápidamente. Lo verdaderamente esencial es enseñar habilidades para la vida y el trabajo: cómo aprender y desaprender, cómo colaborar, cómo adaptarse, cómo pensar críticamente y cómo crear soluciones innovadoras”(Nomesqui, 2025).

Nosotros estamos de acuerdo. Además, así lo están constatando los empleadores de vanguardia en el mundo y también los académicos y formadores. Las habilidades humanas hoy cobran importancia al ser necesarias, longitudinales y no específicas1. Estas habilidades son difíciles o imposibles de ser sustituidas por la AI, sin detrimento de las trayectorias disciplinares o multidisciplinares. Al contrario, la investigación sobre las nuevas pedagogías pone el acento de los aprendizajes en factores como la metacognición, la creatividad y el pensamiento crítico que son propias de estas habilidades. Así pareciera que el divorcio entre lo disciplinar y las habilidades humanas tiende a diluirse.

Hoy podríamos estar muy esperanzados los formadores, los empleadores, las familias y los egresados, cuando pensamos en la importancia de estas habilidades en un recién graduado capaz de:

Tomar decisiones ante situaciones críticas

  • Aprender a aprender y a desaprender

  • Resolver problemas ambiguos o complejos

  • Trabajar en equipo sin conflicto

  • Comunicar ideas con claridad

  • Aprender por cuenta propia

  • Adaptarse a cambios constantes.

El mundo que enfrenta la universidad en la actualidad no es tan estable ni predecible como hace algunas décadas; sus exigencias son diferentes y las velocidades de cambio más rápidas. Además, la Universidad tiene como reto cautivar a estudiantes muy diferentes, con trayectorias lineales, cuyas vidas no están centradas necesariamente en el estudio y en los lugares de enseñanza como lo señaló recientemente Steven Mintz, director ejecutivo del sistema para la transformación de la enseñanza de la universidad de Texas en Austin .

Hoy el conocimiento técnico dura poco pero las exigencias emocionales, cognitivas y sociales son permanentes y generalmente insatisfechas, siendo las habilidades humanas las que realmente generan mayor sentido, sostenibilidad y renovación de las habilidades técnicas. Mintz decía hace pocos meses que: “Las universidades atienden cada vez más a estudiantes con trayectorias no lineales, presencia intermitente en el campus y vidas estructuradas en torno a obligaciones externas a la institución” (Mintz, 2025). Sugiere que, ante esta situación, la respuesta adaptativa se ha limitado a hacer algunos arreglos operacionales, administrativos, incluso de cierta cosmética didáctica o curricular, pero muy poco de fondo, de sentido; poco o nada sobre la nueva propuesta de valor como la llamó Kyle Saunders de la Universidad de Colorado State ( Saunders, 2026). El resultado es una creciente desalineación entre cómo se imagina la educación superior versus cómo funciona realmente.

Los desafíos para las instituciones universitarias son grandes pero no imposibles. Incorporar la innovación va más allá de los cambios basados en la implementación de tecnología, entendida generalmente en su acepción meramente instrumental con la incorporación de software y dispositivos. Hoy se requiere de una formación de profesionales más en habilidades humanas que en adquisición de títulos. El título no es garantía de competencias en liderazgo, gestión, negociación, innovación.

Ante esta situación surge una pregunta: Si mañana desapareciera tu título… ¿qué quedaría? El futuro no es de quien acumula certificaciones. Es de quien desarrolla capacidades de pensamiento crítico, inteligencia emocional, adaptabilidad, aprendizaje permanente.

La educación que no forma carácter, criterio y agencia está formando fragilidad profesional y el mercado laboral ya lo está constatando. Las preguntas de fondo que hay que hacerse, sin embargo, no son si estudiar sirve o si los títulos sobran. Las preguntas pueden ser: ¿Estamos estudiando lo correcto? ¿lo que estamos estudiando o hemos estudiado está inscrito en una trayectoria a lo largo de la vida? ¿Estudiamos para el trabajo o estudiamos para la vida, incluyendo el trabajo? ¿Cómo repensar la educación para que responda a las nuevas realidades que demandan habilidades para la vida y competencias disciplinares, no como una elección disyuntiva sino como una poderosa armonización?


Referencias

Hari, J. (2019). Lost Connections: Why You’re Depressed and How to Find Hope. Bloomsbury Publishing. https://www.bloomsbury.com/us/lost-connections-9781632868312/

Mintz, S. (2025, diciembre 28). The End of the American University as We Knew It. Steven Mintz. https://stevenmintz.substack.com/p/the-end-of-the-american-university?utm_campaign=post&utm_medium=web&triedRedirect=true

Nomesqui, J. (2025, octubre 8). Muchos diplomas, pocas habilidades: experto analizó las falencias del sistema educativo de Colombia - Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2025/10/25/muchos-diplomas-pocas-habilidades-experto-analizo-las-falencias-del-sistema-educativo-de-colombia/

Saunders, K. (2026, enero 23). The Collapsing Value Proposition of Higher Education—and How Universities Can Respond. Sacred Cow BBQ. https://kylesaunders.substack.com/p/the-collapsing-value-proposition


1 Nosotros las llamamos habilidades de 360 grados: Socioemocionales, de aprendizaje, éticas y ciudadanas ; y de gestión de necesidades contemporáneas o de capacidad de agencia.

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